Un recurso de estilo de uso muy frecuente es el hipérbaton. Sirve para alterar (por motivos de eufonía, por ejemplo) la sintaxis natural de la frase. La palabra viene del griego, y significa "transpuesto".
Gracias al hipérbaton es posible expresar "El escritor envió su manuscrito al editor" de veinticuatro maneras diferentes, sin cambiar ni agregar una sola palabra. Sólo alterando el orden de los factores que intervienen en la frase.
Para practicar, hagan la prueba combinando estas cuatro partes como se les antoje:
1. Sujeto: El escritor
2. Verbo: envió
3. Objeto directo: su manuscrito
4. Objeto indirecto: al editor
Ejemplos:
3. 2. 1. 4.= Su manuscrito envió el escritor al editor.
4. 2. 3. 1.= Al editor envió su manuscrito el escritor.
2. 1. 4. 3.= Envió el escritor al editor su manuscrito.
De todos modos, "El escritor envió su manuscrito al editor" suena mejor o tiene más lógica. Pero ojo: todo depende del contexto. En la nota 17 veremos cómo una frase eufónica puede resultar más expresiva si invertimos su cadencia. En ésta, como en todas las artes, las recetas no tienen nada que hacer. Jamás debemos confundir reflexiones con dogmas, ni técnicas con preceptos.
Fuente: Taller de corte y corrección de Marcelo di Marco
