Género:
- Microrrelato
Enlace al taller:
Raúl acudía a su cita diaria en un antro recóndito a las afueras. Allí le esperaba ella. El tiempo se paraba en aquel lugar. Al regresar al hogar:mentiras, reproches y lágrimas…
Sus días transcurrían pendiente del reloj, deseando volver a verla. Todo perdía sentido al estar frente a ella, su matrimonio, sus hijos y su futuro. Nada importaba, nada recordaba.
Las visitas aumentaron hasta convertirse en una obsesión destructiva. Cegado por una melodía repetitiva e hipnotizado por sus colores.
Llego al límite y obtuvo el premio: lo perdió todo. Jugó su última moneda antes de saltar al vacío.

Abre el Enlace al taller, que verás justo encima del texto, en una nueva ventana o pestaña de tu navegador.
Tienes más información en el apartado "Mecánica de trabajo" de la página "
Comentarios
Muy buen micro, reflejas muy
Muy buen micro, reflejas muy bien lo que es la ludopatía. De hecho me has recordado que mi abuelo, hace mucho tiempo, se enganchó a las tragaperras. Su obsesión por ellas llegó al extremo de tener que ir una noche a buscarlo a un bar con mi madre. Recuerdo que no paraba de decir que la máquina "ya está caliente". No se si fue por verme -era niño- pero esa noche lo dejó. Se impuso un curioso autocastigo que fue comprar dos enormes relojes de pared. Y cuando digo enormes, me refiero a exagerados. Uno se lo regaló a mi madre. Y estuvo colgado en la pared del comedor durante muchos años. Un abrazo.
DavidRubio
Hola, David. Gracias. Sí, la
Hola, David. Gracias. Sí, la ludopatía es terrible y complicada de desengancharse. Me alegro de que tu abuelo se diera cuenta a tiempo. Curioso lo de regalar esos relojes. Será porque pierden tiempo, vida y mucho más.. cuando estan engachados a esas malditas máquinas.
Un abrazo.