Mi alma se desgarra al pensar en ti, en tus besos apasionados y caricias evocadoras... Sorprendida por mi propio abatimiento, a menudo me digo que eres mi condena, mi...
Textos publicados
Microrrelato
La llave se quedó atascada en la cerradura. El anciano dejó la maleta sobre el tranco y oteó las casas encaladas del pueblo. Sus ojos se cruzaron con los de una anciana...
Ya se lo decía a mi padre cuando, de niño, ahogaba hormigas en un barreño: “Están por todas partes, ¿es que no las ves?”.
“No pasa nada...
—…
—¿…?
—……
—¡¿……?!
—………
—¡….…!
—…………
—¡¡¡¡¡………....!!!!!
Le gustaba todo de él, menos su compañía.
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Poema
Suavemente acompasada, rebosando amor
mi pluma se desliza por el papel
como mis dedos sobre tu piel.
Embriagado con aromas de pasión
escribo...
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Otros géneros
–¡Sé que estás ahí escondido, te he visto! –dijo el hombre del árbol–. Venga, hombre, no seas así, ayúdame a bajar de aquí –volvió a decir el hombre, más, ningún componente del grupo se movió del...
No habían pasado ni veinte minutos antes de que el grupo de amigos se topara con una patrulla de la guardia de la torre. Eran unos ocho jinetes, sin duda, soldados de la guardia Itsmoor, que...
–¡Maldita barra! –rugió Bylo enojado– ¡Pero si la dejé perfectamente anclada!
–No te culpes, amigo –dijo Julius dando una palmada en la espalda a su compañero–. Seguro que el...
Julius y Bylo llegaron a las puertas de la ciudad con el temor de que no les dejasen entrar, más no había ningún soldado guardándolas.
Dentro, el espectáculo era sobrecogedor. Dos grandes...
La piedra circular que hacía las veces de puerta, giró moviéndose hacia un lado, dejando al descubierto la entrada de la cueva. A través de ella apareció Bylo.
–¡Bylo! –gritó...
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Cuento
Amaneció, y el lunes no era lunes, sino martes. Sin duda, esta afirmación les habrá generado al menos dos preguntas. La primera, y más evidente, ¿puede un día...
Pudo suceder en cualquier pueblo del Mediterráneo, pero no otra noche que no fuera víspera de San Juan.
Eusebio Montemayor, acostado en...
—¡No te lo vas a creer, cariño!
—¡Si no me lo cuentas no lo sé! —Paso mi dedo sobre la pantalla del ordenador; dibujando su...
Melusina se ha pasado una hora buscando el calcetín rojo. Ha mirado en el lavadero y en el tendal, en la cómoda y en los armarios. Ha puesto patas arriba todas las...
En la estación de trenes todo era ajetreo y confusión. Los viajeros, agitando los pasajes, se apresuraban por el andén en busca del vagón correspondiente. Un pequeño...
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