Hola, después de un tiempo desaparecido cuelgo este texto que hice para el desafío número 4 (Punto de vista) pero que finalmente no tuve tiempo de terminar (o más bien de acortar para ajustarse al...
Textos publicados
Microrrelato
Las manos rugosas y experimentadas de la mujer palparon el abultado vientre con la delicadeza de una caricia, la oreja que había oído tantos cuentos y leyendas, escuchó con inocencia el gorjeo de...
A María le gustaba el olor a fresas de su gel vaginal; a su yorkshire, también.
Un descomunal armario humano de treinta y cinco años encierra el cerebro de un niño de ocho. Se llama Antonio, Toni para la familia, Zapatones para el resto de...
PRIMERA OPCIÓN DE FINAL
Su mirada tropezó con la mía. Sus pupilas, dilatadas, brillantes. Nuestros ojos empapados de sentimientos que proliferaban en unas pocas lágrimas,...
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Poema
Suavemente acompasada, rebosando amor
mi pluma se desliza por el papel
como mis dedos sobre tu piel.
Embriagado con aromas de pasión
escribo...
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Otros géneros
–¡Sé que estás ahí escondido, te he visto! –dijo el hombre del árbol–. Venga, hombre, no seas así, ayúdame a bajar de aquí –volvió a decir el hombre, más, ningún componente del grupo se movió del...
No habían pasado ni veinte minutos antes de que el grupo de amigos se topara con una patrulla de la guardia de la torre. Eran unos ocho jinetes, sin duda, soldados de la guardia Itsmoor, que...
–¡Maldita barra! –rugió Bylo enojado– ¡Pero si la dejé perfectamente anclada!
–No te culpes, amigo –dijo Julius dando una palmada en la espalda a su compañero–. Seguro que el...
Julius y Bylo llegaron a las puertas de la ciudad con el temor de que no les dejasen entrar, más no había ningún soldado guardándolas.
Dentro, el espectáculo era sobrecogedor. Dos grandes...
La piedra circular que hacía las veces de puerta, giró moviéndose hacia un lado, dejando al descubierto la entrada de la cueva. A través de ella apareció Bylo.
–¡Bylo! –gritó...
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Cuento
Cuentan los anales de un pequeño pueblo andaluz, cuyo nombre prefiero silenciar, un curioso y extraño suceso. Coincidiendo con la llegada de un apuesto y guapo médico...
Como todos los años, el doctor Gallimard accedió a concurrir al refrigerio que ofrecían las Damas de Ferrat.
Era un grupo de señoras...
Un día, Pepito estaba sentado en el césped- bajo un árbol-. Le encantaba escuchar el sonido de las hojas- en su baile con el viento-. Los juegos de luces, entre el sol y las hojas. Disfrutaba con...
El cuchillo se mueve ágil y preciso en manos de Tania. Mientras comienza a cortar las verduras, un familiar sonido desde su portátil, colocado sobre un lateral de la...
Sobre la alfombra, a los pies regordetes de Coty, caía una gota. Lo interesante no era ver cada esferita flotando ahí, a la altura de sus ojos, ni el charco gelatinoso...
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