Es 1958 y nunca hasta hoy visité París. Nunca hasta hoy tuve necesidad ni intención de ello, pero he de confesar que ahora me arrepiento de no haberlo hecho antes. La...
Textos publicados
Microrrelato
Cuando la Gran Guerra Terminal concluyó con la destrucción del planeta, solo quedaron dos hombres vivos que habían sido enemigos desde siempre. Uno de ellos pensó que...
La vieja de la guadaña se presentó en mi casa y se desprendió de su macabro disfraz. Apareció entonces una muchacha preciosa que me ofreció gentilmente una bella flor negra. Dulce manera de...
Son las dos de la mañana en Albuquerque. Un hombre de mediana edad…
-Perdona, me revientan los literatos como tú, que evitan...
Mi nombre era Francisco y nunca creí en el karma hasta que lo sufrí en carne propia.
Era un excelente día para trabajar. El sol estaba más escondido que nunca, las nubes grisáceas se...
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Poema
Suavemente acompasada, rebosando amor
mi pluma se desliza por el papel
como mis dedos sobre tu piel.
Embriagado con aromas de pasión
escribo...
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Otros géneros
Hacía algo más de veinte minutos que el carro había abandonado Itsmoor y, tanto Bylo como Julius, ansiaban que llegase pronto al vertedero. El hedor, a pesar de estar envueltos en sendos sacos,...
Los sábados y los domingos no había clases y, por lo tanto, los alumnos que vivían en Itsmoor podían pasar, si lo deseaban, ambos días en su casa, el resto de la semana, la convivencia en la torre...
Una fina llovizna caía sobre Itsmoor. Era sábado por la mañana y los chicos habían quedado a las nueve menos cuarto en la entrada de la enfermería para ir a recoger a Gerald, pues le daban el...
–Pero, ¿qué dices? –preguntó Julius– ¿Cómo que no hay nadie?
–La habitación está vacía –respondió Bylo–. Entra y compruébalo por ti mismo.
–Pero... ¡No...
La enfermería estaba formada por un pequeño hall que daba acceso a tres puertas. La puerta de la izquierda servía como almacén en donde se guardaba material médico y plantas medicinales de todo...
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Cuento
Hèctor Sendra tiene cincuenta y un años y es un triunfador. Ninguno de los profesores de su Instituto hubiese dado un céntimo por su futuro, pues...
Hace ya un rato que no oigo nada en casa. Apenas la respiración de Peque. Abro los ojos. Creo que mamá ya está dormida. Me levanto. Busco mis zapatillas y mi bata de La...
Situación inicial
El tintineo del móvil de viento anunció...
A veces, algún amigo —de los que conocen mi afición por las teclas— se me acerca y dice: «Oye, voy a contarte una anécdota» Y lo hace. «¿Por qué no escribes un cuento...
Doctor White, ¿cuándo va a volver para limpiar la baba de la comisura de mis labios? ¡Maldito cabrón!, cada vez me duelen más los bocados de las pirañas y no abre la...
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