"El simple aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo".
Pablo llegó temprano al estadio, pues no quería perderse el clásico de clásicos; sin embargo, desobedeciendo la recomendación de...
Corrígeme aunque no me equivoque
"El simple aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo".
Pablo llegó temprano al estadio, pues no quería perderse el clásico de clásicos; sin embargo, desobedeciendo la recomendación de...
No puedo creerlo. ¡La ha puesto en venta! Toda la puta vida para pagar la puta casa. Una casa que nunca le gustó, pero claro, tenía que quitármela. “No es negociable”, me dijo su abogado. Ni la...
Como cada mañana a las once en punto, Marco entró en la cafetería a tomarse su macchiato. Sabía que esta rutina le pasaría factura algún día, pero estaba acostumbrado al...
En una discusión que tuve hace tiempo con mi mujer en Bruselas, de esas en las que vuelan platos, tazas, tenedores, vasos, floreros, y hasta sillas, me pidió el divorcio. Yo quedé completamente...
Poco después de asumir su segundo mandato, el primer presidente negro de los estados unidos murió. Ocurrió por la mañana y en su casa. No había indicios de envenenamiento o de agresión,...
Pasiones de amor
Pasiones de amor negadas,
quimeras irrealizables...
Constante desilusión
Constante desilusión del mundo
querer lo que...
Constante desilusión
Constante desilusión del mundo
querer lo que no es realidad
con tal fe...
Lo único diabólico en el mundo (¿de los poetas?)
Cuando uno al escribir decir quiere (¿una verdad?)
Transformada es en forma automática (¿en mentira...
Tengo que arreglar una mala poesía
pero por mayoría de votos se publicará
en tiempo aunque sin forma pero por decreto.
Un día hablé mal del gobierno y no mudó nada
Hoy...
–¡Sé que estás ahí escondido, te he visto! –dijo el hombre del árbol–. Venga, hombre, no seas así, ayúdame a bajar de aquí –volvió a decir el hombre, más, ningún componente del grupo se movió del...
No habían pasado ni veinte minutos antes de que el grupo de amigos se topara con una patrulla de la guardia de la torre. Eran unos ocho jinetes, sin duda, soldados de la guardia Itsmoor, que...
–¡Maldita barra! –rugió Bylo enojado– ¡Pero si la dejé perfectamente anclada!
–No te culpes, amigo –dijo Julius dando una palmada en la espalda a su compañero–. Seguro que el...
Julius y Bylo llegaron a las puertas de la ciudad con el temor de que no les dejasen entrar, más no había ningún soldado guardándolas.
Dentro, el espectáculo era sobrecogedor. Dos grandes...
La piedra circular que hacía las veces de puerta, giró moviéndose hacia un lado, dejando al descubierto la entrada de la cueva. A través de ella apareció Bylo.
–¡Bylo! –gritó...
—Bueno, hombre —dije—, tranquilícese.
—¡Tranquilícese, tranquilícese! —dijo con voz llorosa—. Lo hubiera querido ver a usted en ese trance.
Se...
Los sueños...cuan variadas son las teorías y misterios que los envuelven. Dicen de ellos que son anhelos camuflados con pintorescas metáforas; cuadros abstractos de traumas infantiles; simples...
Se había levantado con la sensación de que nada de lo ocurrido ayer había pasado. Despertó perezosa. Casi sin fuerzas, se arrastró...
Era un estupendo día de sol,
y aunque todos lo veían horrible,
él sabía que estaban...