—¡Destrípame! —dijo el texto sin miramiento.
A simple vista, todo estaba en orden; las tildes...
Corrígeme aunque no me equivoque
—¡Destrípame! —dijo el texto sin miramiento.
A simple vista, todo estaba en orden; las tildes...
La muchacha estacionó su destartalado coche frente al caserón de los Medina y aguardó, con calma, hasta que oscureció. A través de la ventanilla polvorienta, observó...
Pasiones de amor
Pasiones de amor negadas,
quimeras irrealizables...
Constante desilusión
Constante desilusión del mundo
querer lo que...
Constante desilusión
Constante desilusión del mundo
querer lo que no es realidad
con tal fe...
Lo único diabólico en el mundo (¿de los poetas?)
Cuando uno al escribir decir quiere (¿una verdad?)
Transformada es en forma automática (¿en mentira...
Tengo que arreglar una mala poesía
pero por mayoría de votos se publicará
en tiempo aunque sin forma pero por decreto.
Un día hablé mal del gobierno y no mudó nada
Hoy...
Su esposo en el suelo, cubierto de sangre y sin signos vitales. Una bolsa negra, su cuerpo adentro junto al arma con el que fue asesinado. Ella toma la bolsa y la arroja al abismo. Todo pasa tan...
Me encuentro en mi habitación, a punto de dormir después de un largo día de trabajo. Mis ojos van cerrándose y en la oscuridad de mis párpados aparece él. Es un hombre joven, alto, de una tez...
Enjuto, alto y calvo, con un amable rostro, su piel está más que tostada por el sol mediterráneo. Sigue vistiendo a la vieja costumbre de la huerta, con blusón, faja y...
Mientras tanto, imaginé, ya habría amigos esperándome en el andén. Seguro que habrían organizado una especie de comité de bienvenida.
...
Krenz es mi mejor amigo y vive en un pequeño y lejano país al que llamaremos W, un lugar cuya actualidad, sembrada de insignificancias y miserias, ignoran por sistema todos los noticieros. Krenz...
Martín llevaba tiempo diciendo que me visitaría a su paso por la ciudad y, una tarde de otoño, con las últimas luces, sentí su inconfundible carraspeo en el...
Hola a todos. Mi nombre es Dolcezza Rossi D’ Luca, tengo veintiocho años y soy napolitana, aunque hace ya una caterva de años que vivo en Portofino, en donde hoy en día...
La gente no cesa de mirarme. Es sábado por la tarde. Camino rápido por la Gran Vía con la gabardina en la mano. Llevo el ojo izquierdo reventado, manando sangre. Ésta...
Apenas tuve tiempo de despertarme y la pesadilla se transformó en realidad. Al pasar junto al espejo lo vi. Se reía con la boca muy abierta, desencajada,...