—¡Destrípame! —dijo el texto sin miramiento.
A simple vista, todo estaba en orden; las tildes...
Corrígeme aunque no me equivoque
—¡Destrípame! —dijo el texto sin miramiento.
A simple vista, todo estaba en orden; las tildes...
La muchacha estacionó su destartalado coche frente al caserón de los Medina y aguardó, con calma, hasta que oscureció. A través de la ventanilla polvorienta, observó...
Suavemente acompasada, rebosando amor
mi pluma se desliza por el papel
como mis dedos sobre tu piel.
Embriagado con aromas de pasión
escribo...
–¡Sé que estás ahí escondido, te he visto! –dijo el hombre del árbol–. Venga, hombre, no seas así, ayúdame a bajar de aquí –volvió a decir el hombre, más, ningún componente del grupo se movió del...
No habían pasado ni veinte minutos antes de que el grupo de amigos se topara con una patrulla de la guardia de la torre. Eran unos ocho jinetes, sin duda, soldados de la guardia Itsmoor, que...
–¡Maldita barra! –rugió Bylo enojado– ¡Pero si la dejé perfectamente anclada!
–No te culpes, amigo –dijo Julius dando una palmada en la espalda a su compañero–. Seguro que el...
Julius y Bylo llegaron a las puertas de la ciudad con el temor de que no les dejasen entrar, más no había ningún soldado guardándolas.
Dentro, el espectáculo era sobrecogedor. Dos grandes...
La piedra circular que hacía las veces de puerta, giró moviéndose hacia un lado, dejando al descubierto la entrada de la cueva. A través de ella apareció Bylo.
–¡Bylo! –gritó...
Krenz es mi mejor amigo y vive en un pequeño y lejano país al que llamaremos W, un lugar cuya actualidad, sembrada de insignificancias y miserias, ignoran por sistema todos los noticieros. Krenz...
Martín llevaba tiempo diciendo que me visitaría a su paso por la ciudad y, una tarde de otoño, con las últimas luces, sentí su inconfundible carraspeo en el...
Hola a todos. Mi nombre es Dolcezza Rossi D’ Luca, tengo veintiocho años y soy napolitana, aunque hace ya una caterva de años que vivo en Portofino, en donde hoy en día...
La gente no cesa de mirarme. Es sábado por la tarde. Camino rápido por la Gran Vía con la gabardina en la mano. Llevo el ojo izquierdo reventado, manando sangre. Ésta...
Apenas tuve tiempo de despertarme y la pesadilla se transformó en realidad. Al pasar junto al espejo lo vi. Se reía con la boca muy abierta, desencajada,...