—¡Destrípame! —dijo el texto sin miramiento.
A simple vista, todo estaba en orden; las tildes...
Corrígeme aunque no me equivoque
—¡Destrípame! —dijo el texto sin miramiento.
A simple vista, todo estaba en orden; las tildes...
La muchacha estacionó su destartalado coche frente al caserón de los Medina y aguardó, con calma, hasta que oscureció. A través de la ventanilla polvorienta, observó...
Sepan que ahora señores
a mis escritos peores
los publico en borradores.
Con la firme esperanza
que con el...
TORMENTA
Gime el viento en la ventana,
riñen los negros nubarrones
el cielo se hace girones
cruza el horizonte una llama.
Agita el aire las...
Luna de argénteo vestido
y de lechosa tez
a la que los lobos aúllan
solo porque la quieren ver.
Misteriosa y altanera dama
que a todos se hace de rogar
y en la...
Cuando me visite la oscuridad,
que entre de puntillas
y sin llamar a la puerta.
Que cumpla pronto su cometido,...
Un rescoldo vespertino,
tras los cipreses negros.
Una verja de hierro.
...
–¡Sé que estás ahí escondido, te he visto! –dijo el hombre del árbol–. Venga, hombre, no seas así, ayúdame a bajar de aquí –volvió a decir el hombre, más, ningún componente del grupo se movió del...
No habían pasado ni veinte minutos antes de que el grupo de amigos se topara con una patrulla de la guardia de la torre. Eran unos ocho jinetes, sin duda, soldados de la guardia Itsmoor, que...
–¡Maldita barra! –rugió Bylo enojado– ¡Pero si la dejé perfectamente anclada!
–No te culpes, amigo –dijo Julius dando una palmada en la espalda a su compañero–. Seguro que el...
Julius y Bylo llegaron a las puertas de la ciudad con el temor de que no les dejasen entrar, más no había ningún soldado guardándolas.
Dentro, el espectáculo era sobrecogedor. Dos grandes...
La piedra circular que hacía las veces de puerta, giró moviéndose hacia un lado, dejando al descubierto la entrada de la cueva. A través de ella apareció Bylo.
–¡Bylo! –gritó...
Cuentan los anales de un pequeño pueblo andaluz, cuyo nombre prefiero silenciar, un curioso y extraño suceso. Coincidiendo con la llegada de un apuesto y guapo médico...
Como todos los años, el doctor Gallimard accedió a concurrir al refrigerio que ofrecían las Damas de Ferrat.
Era un grupo de señoras...
Un día, Pepito estaba sentado en el césped- bajo un árbol-. Le encantaba escuchar el sonido de las hojas- en su baile con el viento-. Los juegos de luces, entre el sol y las hojas. Disfrutaba con...
El cuchillo se mueve ágil y preciso en manos de Tania. Mientras comienza a cortar las verduras, un familiar sonido desde su portátil, colocado sobre un lateral de la...
Sobre la alfombra, a los pies regordetes de Coty, caía una gota. Lo interesante no era ver cada esferita flotando ahí, a la altura de sus ojos, ni el charco gelatinoso...