—¡Destrípame! —dijo el texto sin miramiento.
A simple vista, todo estaba en orden; las tildes...
Corrígeme aunque no me equivoque
—¡Destrípame! —dijo el texto sin miramiento.
A simple vista, todo estaba en orden; las tildes...
La muchacha estacionó su destartalado coche frente al caserón de los Medina y aguardó, con calma, hasta que oscureció. A través de la ventanilla polvorienta, observó...
Sepan que ahora señores
a mis escritos peores
los publico en borradores.
Con la firme esperanza
que con el...
TORMENTA
Gime el viento en la ventana,
riñen los negros nubarrones
el cielo se hace girones
cruza el horizonte una llama.
Agita el aire las...
Luna de argénteo vestido
y de lechosa tez
a la que los lobos aúllan
solo porque la quieren ver.
Misteriosa y altanera dama
que a todos se hace de rogar
y en la...
Cuando me visite la oscuridad,
que entre de puntillas
y sin llamar a la puerta.
Que cumpla pronto su cometido,...
Un rescoldo vespertino,
tras los cipreses negros.
Una verja de hierro.
...
El hombre tenía el pelo cano. Su edad era difícil de calcular debido al estado en que se encontraba y a la tupida barba que cubría su demacrada cara, pero era bastante mayor; Gerald supuso que...
–¡Gerald! –gritó por lo bajo Bylo mientras golpeaba moderadamente la puerta de la habitación de su amigo– Gerald, somos nosotros, ¿estás ahí? –no hubo respuesta.
Julius y Alana...
Itsmoor estaba rodeada por tres muros concéntricos (llamados también anillos) que protegían la ciudad de cualquier ataque. Y, aunque ahora no eran necesarios porque Ringworld vivía una época...
La clase de hechizos de defensa hoy estaba siendo especialmente desagradable para Bylo, no en vano era la asignatura que más detestaba; pero no era por la asignatura en sí, sino por el profesor...
Cada noche, al terminar mi trabajo, me dirijo al cementerio central de mi ciudad. Allí se encuentra mi esposa desde aquel terrible accidente. Todos piensan que está muerta, pero no es así. Siempre...
—Prométeme que la guerra no nos separará de nuevo —suplica ella con lágrimas en los ojos.
—Cariño… no puedo prometerte eso. Vivo para servir a mi patria… no llores, por favor.
—...
Hermosa tarde de otoño incluso en la ciudad, con el aire frío que llegaba poco a poco, diciéndo hasta luego al verano. Caminaba en dirección al colegio, para recoger a mi princesa, mi principal...
—He vencido —dijo el Héroe, y clavó la espada en la arena—. He matado al último de mis enemigos.
Se deshizo del redondo escudo, del...
La película llegando a su fin, y las lágrimas corriendo por sus mejillas. Movió la cabeza, asegurandose de que nadie le viera, ¡muy mayor para llorar! Necesitaba que alguien comprendiera porqué,...
Éramos tan jóvenes cuando lo vi partir, aún recuerdo el dolor que me causaba el hecho, recuerdo las noches que pasé en vela, en compañía de los recuerdos que me encogían el corazón; pero en el...